top of page

Los Dos tu

  • itsbrisa
  • Nov 24, 2024
  • 2 min read


La mente es una arquitecta compleja, construyendo barreras y zonas seguras para protegerte del daño. Tu subconsciente susurra planes de escape, siempre buscando la salida más cercana en un entorno que se siente asfixiante e inestable. Es un mecanismo de defensa, una estrategia de supervivencia arraigada en ti tras años de navegar la incertidumbre.


Pero entonces ocurre un cambio sutil. Comienzas a verlo, a notar hacia dónde vagan tus pensamientos cuando el mundo se siente pesado. Te das cuenta de que hay dos versiones de ti—dos fuerzas en juego dentro de ti.


Una de ellas es ruidosa e implacable, impulsada por el ego. Esta parte lleva el orgullo como una armadura y el egoísmo como una insignia, alimentada por el odio, los celos y el deseo por cosas que nunca podrán satisfacer realmente. Se alimenta del caos, arrastrándote más profundamente hacia el ruido, convenciéndote de que la supervivencia requiere estos rasgos. Susurra mentiras, diciendo que esta es la única manera de estar a salvo, de mantener el control.


Y luego, está la otra.


Esta versión de ti es tranquila, serena y profundamente arraigada en el amor. No exige ni toma; simplemente existe, paciente y frágil, pero resiliente en su gentileza. Este lado irradia felicidad no a partir de la validación externa, sino de estar presente, de abrazar las pequeñas alegrías de la vida. Es el lado de ti que observa en lugar de reaccionar, que siente profundamente sin miedo.




Cuando todo a tu alrededor se siente restringido—cuando las paredes se cierran y el ruido se vuelve insoportable—este lado más suave desacelera todo. Te invita a pausar, a respirar, a alejarte del caos y a involucrarte en algo completamente diferente: la quietud.


En esta quietud, no reaccionas al mundo tal como es. En cambio, lo observas por lo que podría ser. Te sumerges en una realidad muy alejada de tus luchas actuales, un lugar donde el estrés que antes te consumía comienza a desmoronarse. Es como si el tiempo se doblara, permitiéndote sentir, reflexionar y recuperarte del ruido.


Esto no es escapismo—es una recalibración. Es elegir alejarse de los campos de batalla del ego y abrazar el santuario de tu yo más profundo. Es el momento en el que dejas de buscar salidas y comienzas a encontrar caminos dentro de ti.


Cuando dejas que este lado tranquilo de ti lidere, sucede algo extraordinario. Te das cuenta de que la supervivencia no se trata de luchar o huir. Se trata de equilibrar estas dos versiones de ti—honrar el papel del ego en tu protección mientras permites que tu lado más suave te guíe hacia la paz.


No tienes que estar dividido. No tienes que elegir uno sobre el otro. En cambio, los integras, reconociendo que ambas partes existen por una razón. Juntas, te hacen completo, navegando el mundo con fortaleza y gracia.

Comments


Subscribe to Site

Thanks for submitting!

bottom of page